Hay elementos del coche que quizás a veces olvidamos, y que son realmente importantes para circular con seguridad. Es el caso, por ejemplo, de los limpiaparabrisas: esos inigualables aliados cuando la lluvia te sorprende en la carretera y en los que poco pensamos si no nos hacen falta. Sin embargo, recuerda que un buen cuidado de tus limpiaparabrisas es fundamental para mantenerlos siempre en buen estado y que, cuando los necesites, sean lo más eficaces posible.

 

Cuidados para tus limpiaparabrisas

 

  1. No utilices los limpiaparabrisas cuando la luna delantera está seca, ya que esto puede rayar el cristal y, al mismo tiempo, estropea las escobillas del limpiaparabrisas.
  2. Muy relacionado con lo anterior, no olvides que debes controlar los niveles de líquido limpiacristales con regularidad, y utilízalo siempre que actives tus limpiaparabrisas.
  3. Asegúrate de que la luna está despejada antes de activarlo: retira las posibles hojas secas, papeles y otros elementos que hayan podido quedar acumuladas entre el cristal delantero de tu coche y el capó para evitar que el limpiaparabrisas las arrastre.
  4. Limpia las varillas y escobillas de los limpiaparabrisas con regularidad, y sustitúyelos cuando corresponda

Cómo limpiar el limpiaparabrisas

Para hacerlo, puedes utilizar un trapo o paño húmedo y un poco de alcohol o desinfectante. Pásala suavemente por las escobillas del parabrisas, asegurándote de que retiras la suciedad y el polvo que se hayan acumulado en las gomas, y listo.

¿Cada cuánto y cómo cambiar los limpiaparabrisas?

Además de limpiarlos con asiduidad, debes cambiar las gomas de los limpiaparabrisas una vez al año

 

  1. Pon los limpiaparabrisas en posición vertical para que sea más sencillo. Para ello, debes encender el motor, activar este elemento del coche y pararlo cuando estén en la posición que buscas.
  2. Retira las escobillas antiguas. Para ello, lo primero que tienes que hacer es consultar las instrucciones del fabricante de tu vehículo, ya que no todos los limpiaparabrisas tienen el mismo sistema de extracción y es mejor asegurarte de que lo haces correctamente. Una vez consultadas, recuerda que a la hora de extraer la goma del brazo de tu limpiaparabrisas, más vale maña que fuerza.
  3. A continuación solo tienes que colocar las nuevas. Para ello, normalmente lo que deberás hacer es repetir el proceso de extracción, pero a la inversa.
  4. Asegura que las nuevas escobillas están fijadas en el brazo del limpiaparabrisas y no se saldrán cuando los actives. Prueba y asegúrate primero con el coche sin arrancar, simplemente tirando de ellas para asegurarte de que no se mueven. Después, enciende el motor del vehículo y actívalos para comprobar que todo funciona como debería.